Desigualdad social-Educación


Pequeños detalles

La vida se configura como una enmarañada tela, donde cada filamento se entrelaza y fortalece con un sin numero de hebras más, dando a lugar la compleja sociedad y nuestra relación con el entorno que nos rodea (para muchos algo desapercibido). La vida para nosotros, los humanos, está fuertemente ligada a ser unos seres sociales, crecemos creando y absorbiendo dentro todas aquellas normas implícitas en el diario vivir, la moral. 

En mi más tierna infancia y hasta entrada la adolescencia (que considero fue bastante tardía si la comparo con los chicos de ahora) pensaba que la vida era una especie de utopía, la vida era así, lo aceptaba y me parecía bien. Por supuesto, habían cosas que no eran del todo perfectas, pero no me preguntaba constantemente por las pertenencias de mis compañeros o por la austeridad en otros, ni me cuestionaba por mi condición como individuo ante un criterio puntual, simplemente vivía, jugaba, aprendía, sufría castigos cuando me portaba mal y todo me parecía bien.

Naturalmente; este parecía ser un mundo de exquisitos enigmas (todavía me lo parece), sumamente divertido, con chicos/as que de cierta manera eran sinónimo de jugar/diversión, un mundo sin amor, un mundo sin dinero, un mundo en equidad, sin preocupaciones más allá de: hoy hice una travesura, ¿me castigarán? Tengo que hacer la tarea y... la verdad no logro recordar más. Por supuesto a medida que iba creciendo me sumía más y más en ese cuerpo de hombre que me aprisionaba lentamente, y solo es hasta ahora, que miro hacía atrás,  me percato de cuanto he cambiado, y que todo lo que me rodea es radicalmente diferente a cuando solía revolcarme en el lodo y capturar cangrejos en medio de otros chicos con los rostros desfigurados por una sonrisa y no por una mirada desapacible, como ahora.

Al crecer un poco te das cuenta de que tu infancia ha sido patrocinada por papá/mamá (abuelo/a, tío/a, etc), que el colegio es una institución que fomenta desigualdad, que trabajar es casi sinónimo de vida, y extrañamente, algunos empiezan a desear lo de otros compañeros, empiezan las comparaciones, tanto de las cosas materiales como de las personas; las personas se convierten en una posesión más (mi novio/a es mejor que el tuyo; XXXX tiene una casa más bonita que la tuya)... ¿Cómo llegamos hasta allí sin darnos cuenta?

Estos pequeños detalles son el génesis de comportamientos sociales que afectan enormemente el estilo y calidad de vida de una sociedad, y si lo extrapolamos más allá, son los cimientos de leyes, políticas y sociedades enteras que con ese pequeño germen en sus mentes, terminan fomentando y promoviendo más desigualdad en las familias, colegios, ciudades y países.

Educación

Mi recuerdo más antiguo con respecto a la educación es acerca de un joven David preguntándole algo "obvio" a su tío y este último respondiendole y explicándole con paciencia. A partir de allí hay un salto temporal en mi mente, vagos recuerdos pasando por distintas instituciones educativas pero sin aprender mucho, de haberlo hecho, recordaría algo, supongo. Es curioso, porque sí recuerdo las actividades de recreación y cosas similares (que es lo propio), como salidas a museos o  elevar cometa.

Casualmente, ¡Casualmente! En Finlandia, por ejemplo, no se considera una educación formal previa a los siete años de edad y en el transcurso de la educación básica obligatoria (y totalmente gratuita), se fomenta el juego, el descanso, enseñanza práctica, real y útil. No, al parecer no hacen un gran esfuerzo para que los estudiantes realicen extensos trabajos teóricos en sus casas o que memoricen cuestionarios para posteriormente ser evaluados inquisitivamente en el aula de clases.

Recuerdo capar clase más de una vez, la verdad falté mucho a clase, pero imagino que si el sistema educativo hubiera tenido mayor numero de descansos y espacios lúdicos, aquel deseo por evadir clase nunca hubiese aparecido, y no me malinterpreten, esto suena como una confesión de un vago que nunca quiso estudiar, pero no es así. Los descansos frecuentes y mayor tiempo para actividades lúdicas son muy importantes para crear vínculos sociales, para desarrollar otro tipo de cualidades y sobretodo, para estimular el buen rollo y evitar el estrés, el cual es el principal motivo de improductividad académica (y laboral). También cabe resaltar que no se les evalúa y clasifica a los estudiantes, ellos van a divertirse aprendiendo.

Por supuesto que no es el único modelo educativo; hay sistemas educativos que  mediante a una educación basada en la disciplina logra que los estudiantes lleguen a niveles de competencias especificas, profesionales y académicas muy altas, ¿pero a costa de qué? y ¿qué sucede con los que quedan fuera de aquellos sistemas educativos? y según estadísticas, altísimos indices de suicidio infantil y juvenil. El estrés y nuevamente el factor de comparación puede llegar a extremos trágicos, el ser evaluado y clasificado no es bueno, al menos esa es mi conclusión.

Está claro que el sistema educativo en Colombia no es bueno, de hecho, es malo incluso entre los países de la región y aún peor a nivel global. No es una educación inclusiva, no existe una rama profesional/técnica igualitaria, aunque hay que elogiar los esfuerzos del SENA, pero no hay un sistema educativo de calidad, igualitario, gratuito e inclusivo.

Profesores

De toda mi experiencia en las diferentes instituciones educativas de Colombia, me llevo unos cuantos entrañables recuerdos a causa de tres profesoras:

A eso de mis 10 años, por allá en quinto grado de primaria, tuve una profesora que nos enseñaba ciencias naturales, ¡qué profesora! Como consecuencia empecé a acercarme aún más a las ciencias, pese mi edad, tuve la motivación que me impulsó a investigar sobre áreas como la química, física, biología y anatomía.

Iniciando mis primeros años en secundaria, tuve una profesora de ciencias sociales que me animaba a mejorar y gracias a sus ánimos mi rendimiento en las demás asignaturas mejoró, pese a que detestaba tomar apuntes y esas cosas, le empecé a tener aprecio a mis cuadernos.

Varios años después, tuve una profesora, que me acompañó el resto de mi educación secundaria en dos centros educativos diferentes. Ella era una educadora sin igual, impregnaba su amor por la enseñanza a los demás, se preocupaba por todos y cada uno de nosotros, se preocupaba por la sociedad y se preocupaba por hacer todo lo que estuviera a su alcance sin esperar nada a cambio, después de todo, si queremos un cambio debemos empezar por nosotros mismos. De ella aprendí mucho aunque me enseñó poco.

¿Qué tenían en común aquellas profesoras?

Que eran profesoras.

En Colombia existe una ley que permite que los profesionales de diversas titulaciones que
no son magisterio/educadores, puedan hacer el ejercicio de la enseñanza en los diferentes centros educativos de Colombia. Por este motivo (y al menos en mi caso), muchos/as de los profesores/as que tuve, no eran profesores. Si alguien me preguntara si hay diferencia entre una persona que te enseña matemáticas y es físico/ingeniero y otra que te enseña lo mismo pero es docente, pues... la diferencia es clara, dar clases no es ser profesor. 

¿En qué influyen los profesores/as?

Pese a que en Colombia existe una gran cantidad de excelentes profesionales, el déficit de profesores/as en los centros educativos es notable y perjudica la sociedad en toda su extensión, pues los/as profesores/as, son los cimientos de la educación en la sociedad, y una sociedad que valora sus educadores/as, que invierte en ellos y sus espacios, instituciones mejores, más aptas para el ejercicio de la enseñanza, con espacios adecuados para el desarrollo como individuo, es una sociedad que seguramente va a progresar, porque todo lo demás vendrá, porque vendrá.

¿Y entonces qué?

No soy el más indicado para escribir esto, me di severos totazos en el sistema educativo en Colombia y ahora mismo me estoy adaptando a otro sistema diferente (más inclusivo pero igualmente deja mucho que desear).

Hay muchas personas que querrán ser profesores en el futuro y a esas personas les corresponde luchar por la igualdad, esas personas tienen un gran poder sobre el cambio de la sociedad, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Sin escatimar en la expresión ¡Son superheroes! y sé que más de uno pensó esto y tuvo admiración por algún/a profe de joven.

Para el resto de personas les queda valorar y respetar la función de los/as profesores/as en la sociedad y ser conscientes del papel tan importante que tienen con respecto a la desigualdad social, y mientras un país mantenga una política que no valore correctamente esta actividad, es un país que no progresará, que mantendrá aquella desigualdad y todos los demás aspectos negativos que conlleva esta; la intolerancia y la competitividad insana, el odio, brechas sociales que dividen social y hasta geográficamente. Hay que ser conscientes, hacer caso de la historia y las estadísticas, que para eso están ahí, para aprender de ellas.


Todo fluye, todo se transforma y cambia, es esa la naturaleza; nosotros que hacemos parte de ella estamos sujetos a aquél concepto, es un hecho, pero; si vamos a cambiar, hagamoslo para bien.

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